NI COMIENZO NI LÍMITES

En lo más profundo de la naturaleza de nuestro universo debe encontrarse la respuesta al asombroso misterio de su existencia. Una existencia finamente ajustada para que, en un planeta como el nuestro o, quien sabe, si en cualquier otro lugar remoto, pudiera surgir el mayor de todos los enigmas: la vida. Saber porqué el universo es como es y no de otra forma ha sido una constante en la especulación de científicos, filósofos, religiosos, escépticos… o gente que pasaba por ahí, con mayor o menor grado de intransigencia, como suelen suceder con las cuestiones que se acercan a lo más profundo de las creencias humanas.
Vamos a hacer un recorrido por algunas de estas explicaciones. En primer lugar, nos aventuraremos por algunas puramente físicas y después buscaremos respuestas algo más filosóficas.







Los cosmólogos recurren a la Teoría del Big Bang para explicar cómo se originó nuestro universo. Esta teoría, basada en la Relatividad de Einstein, sostiene que todo comenzó en un punto de extrema temperatura y densidad denominado singularidad. Sin embargo, lo único que podemos saber de los instantes primeros del universo comienza a partir del segundo 10-43 , anterior a este momento, conocido como el Muro de Planck, la gravedad, la temperatura y la densidad del universo se vuelven infinitas, entonces las ecuaciones de la relatividad general comienzan a fallar. En este terreno, la única física capaz de dar respuestas es la cosmología cuántica.



Stephen Hawking, considerado como uno de los fundadores de esta disciplina, defiende una teoría que le permite eludir el problema que surge con la singularidad. Como vimos en la entrada “Malditas Interferencias” a nivel subatómico no se puede saber con exactitud donde se encuentra una partícula sino tan sólo la probabilidad de encontrarla según su función de onda. 





Pues bien, Hawking para explicar su teoría de cómo surgió el universo trata a éste como si fuera una única partícula cósmica y describe su función de onda, pero ésta se extiende por todos los universos posibles. La función de onda denominada Hartle-Hawking (nombre de sus autores) será muy grande cerca de nuestro propio universo, por lo que hay muchas posibilidades de que nuestro universo sea el correcto, pero también lo hace sobre los universos que no tienen vida y son incompatibles con las leyes de la física, aunque en aquellos la función de onda es casi nula por lo que no hay que preocuparse de que el universo de un salto cuántico hacia los de ese tipo.




Los cosmólogos cuánticos necesitan verificar matemáticamente esta idea y demostrar que el universo es único y también estable (algo que todavía no han conseguido).



Para Hawking el universo es completamente autocontenido, es decir, no existe nada fuera de él, no tiene contorno, no hay fronteras. Fuera de él no existe el tiempo ni el espacio por lo que no existe tampoco el momento de la creación. No puede existir singularidad donde las leyes dejasen de ser válidas. El universo no sería creado ni destruido, simplemente sería. Como el universo no tiene comienzo tampoco hay que preguntarse cuando comenzó a existir ni cuales son sus límites.








Referencias:

-          Historia de la cosmología. Helge Kragh