LA HISTORIA INTERMINABLE II

El multiverso de nivel III abarca los universos que despiertan una mayor fascinación. Pueden ser casi una copia exacta de nuestro mundo con una leve variación, como si fueran una imagen de nosotros mismos en un espejo de infinitos reflejos. Se caracterizan porque coexisten con nuestra realidad de forma simultánea. Parecen tan cercanos… sin embargo, siempre ajenos los unos de los otros, nunca llegarán a establecer contacto.
La hipótesis sobre los “muchos mundos” fue propuesta en 1955 por el físico Hugh Everett y, como ya fue explicada en la entrada "Al otro lado del espejo", la resumiré brevemente. La idea es la siguiente:



Cada vez se produce un suceso cuántico, la realidad se dividirá en tantos universos como probabilidades tenga dicho suceso. Cada probabilidad se materializará en cada uno de esos universos alternativos. 

Para verlo con más claridad volvamos al experimento de la doble rendija. Como se comentó en “Malditas Interferencias”, cuando se hacía pasar un rayo de luz sobre las dos rendijas a la vez se obtenía un patrón de interferencia. De igual forma, cuando se repetía el  experimento lanzando fotones uno a uno sobre ambas rendijas se volvía a obtener dicho patrón típico de las ondas. Fue entonces surgió la pregunta… ¿Cómo podía un solo fotón pasar por ambas rendijas al mismo tiempo y provocar interferencias? ¿con qué interfería el fotón?



La interpretación de Copenhague defendía que, mientras no eran observados, los fotones o cualquier otra partícula con la que se llegara a realizar el experimento, no existían realmente, sino que eran una onda de probabilidad, es decir, el fotón interfería consigo mismo como parte de la “nube” de posibilidades en la que se hallaba envuelto. Sólo la observación-medición causaba el colapso de onda y la realidad se materializaba, lo que equivalía a que el fotón entrase sólo por una de las dos rendijas y desapareciera el patrón de interferencia.
Pero, la interpretación de los “muchos mundos” nos da una explicación muy distinta. Everett defendía que, el universo se dividirá en cada una de las probabilidades del experimento, es decir, que existía un universo donde el fotón entra por la ranura de la derecha y otro, exactamente igual, donde lo hacía por la de la izquierda… pero, mientras la realidad no se materializara en sus respectivos universos... ¿qué provoca la interferencia del fotón?


El físico David Deutsch dió la respuesta.  Aquello que interfiere son los denominados fotones-sombra, es decir, existe un fotón “fantasma” que entra por la otra rendija e interfiere con nuestro fotón tangible desviándolo. Estos fotones-sombra no se pueden ver ni detectar porque no son “reales”, pero existen en sus respectivos universos. 


¿Qué quiere decir esto? 
Pues, que en este experimento podemos presenciar, mediante la interferencia, cómo esos otros universos paralelos ¡invaden el nuestro!. Por cada fotón-tangible, Deutsch considera que existen un trillón de fotones-sombra. 
Esta multiplicidad de universos salidos de cada suceso cuántico se han producido desde el primer milisegundo después del Big Bang, por lo que todos los escenarios han ocurrido y todas las posibilidades ocurrirán en este concurrido multiverso.

Aquí os dejo una escena de la serie de televisión "Fringe" donde un infiltrado perteneciente a un universo alternativo se comunica con su mundo mediante una máquina de escribir y un espejo.





Y por último, llegamos al nivel IV del multiverso, que engloba a todos los demás y es el más abstracto de todos. La mayor aportación a este nivel la realizó Max Tegmark, pues de él parte la idea de que las matemáticas son algo más que simples números, son una entidad real en sí misma. Es decir, no desde la visión aristotélica que las consideraba un medio para describir la realidad física, sino más bien en la línea de Platón y su “Mundo de las ideas”. Por lo que se puede considerar que sus teoría sobre el universo matemático se encuentran a medio camino de la física y la filosofía.


Platón pensaba que el mundo físico estaba en continuo cambio, sin embargo, eso no impedía que pudiésemos tener definiciones verdaderas sobre la realidad ¿como? Pues porque todos los seres materiales, a pesar de sus cambios y diferencias, tenían una configuración específica que los hacia ser lo que son, ya se trate de un gato, una rosa o una piedra. Según Platón, esto era posible porque existía un molde “idea” que es eterno e inmutable y de cuya imagen estaba copiado el mundo físico.


Para Texmark, ese mundo de las verdades absolutas está formado por las matemáticas. Todo cuanto existe en nuestro universo, galaxias, planetas y la complejidad de los seres vivos son el producto de una estructura matemática y sus respectivas ecuaciones. Pero esta estructura gobierna nuestro universo dándole sus características, en cambio, otras estructuras matemáticas con sus ecuaciones gobiernan otros muchos universos paralelos muy distintos al nuestro.
Si para Platón la realidad se dividía entre el Mundo Sensible (realidades cambiantes que se captan con los sentidos donde todo es apariencia) y el Mundo de las Ideas (entidades absolutas, universales, eternas e inmutables que están más allá del tiempo y que son la auténtica realidad), Texmark distingue igualmente dos formas de ver la realidad: desde fuera de la misma con la visión global de un pájaro y como una rana que vive dentro de la estructura. 


La rana siente el paso del tiempo, pero es sólo una ilusión. Para el pájaro la estructura matemática es inalterable, no sucede nada porque contiene todo el tiempo a la vez. Si la historia de nuestro universo fuera una película, la estructura matemática no sería un fotograma sino todo el DVD.

Aunque esta descripción de la realidad parezca abstracta y filosófica es consistente con la teoría de cuerdas.





La principal diferencia con los tres anteriores niveles es que ellos comparten  la misma estructura matemática en cambio, el nivel IV se refiere a mundos con estructuras distintas y ecuaciones diferentes. 


Referencias

- ¿Somos Inmortales?  Anthony Peake

- Shut up and calculate. Max Tegmark

- Filosofía Mínima. José Ramón Ayllón Vega


 Programa "Redes". En busca de otros universos

 
 ¿Está el universo realmente hecho de matemáticas?