CIENCIA Y CONCIENCIA II


¿Donde reside la conciencia? ¿Tienen conciencia solo los seres humanos o la posee toda forma de vida? 
Sobre este tema existen diferentes interpretaciones, desde las exclusivamente antropocéntricas hasta aquellas que defienden la existencia de la conciencia incluso en el mundo inanimado. De todas ellas hablaremos, pero en esta entrada, vamos a centrarnos en un par de hipótesis que intentan demostrar que es en el cerebro humano donde la conciencia colapsa la función de onda y la realidad se materializa. Empecemos echando un breve vistazo al funcionamiento de las neuronas cerebrales.


El cerebro funciona mediante impulsos electroquímicos que viajan de una neurona a otra gracias a los contactos que existen entre ellas (sinapsis).  Cuando se produce un impulso en la célula emisora (presináptica) y llega a su propio extremo, se segrega una proteína denominada neurotransmisor que se encuentran en las vesículas. 
http://en.wikipedia.org/wiki/Image:SynapseIllustration.png

Los iones de calcio producen una serie de reacciones que provocan la liberación de neurotransmisores en la hendidura sináptica. Los receptores del lado opuesto de la hendidura se unen a los neurotransmisores y fuerzan la apertura de los canales iónicos de la membrana postsináptica que cambia el balance dentro y fuera de la neurona y el proceso comienza de nuevo.



Canal de calcio

Pues bien, según el físico Henry Stapp, los canales de calcio al ser muy estrechos, menos de un nanómetro de diámetro, tienen grandes implicaciones cuánticas. La nube cuántica de posibilidades asociadas a los iones de calcio se despliega a un área cada vez mayor al alejarse del canal. Esto significa que los iones pueden o no ser absorbidos y el contenido de la vesícula puede o no ser puesto en libertad. Por lo que, el estado cuántico del cerebro tiene una parte donde el neurotransmisor se ha puesto en libertad y otra donde no. Esta división cuántica ocurre en cada una de los miles de millones de terminaciones nerviosas, lo que significa que el estado cuántico del cerebro se divide para cada posible combinación de las opciones de liberación o no de cada terminación nerviosa. Stapp considera que es la voluntad la que determina en qué estado de superposición se encuentra el cerebro, es decir, el colapso de onda es una elección de la libre voluntad de la mente, pero esta elección no se realiza independientemente en cada neurona del cerebro sino a nivel de todo el organismo, como si todas las neuronas tuvieran como finalidad cumplir con los deseos de la mente. El colapso de onda se produce cuando el pensamiento elige una de las alternativas posibles.



Citoesqueleto

Otra interpretación de la formación de la conciencia es la aportada por el físico y matemático Roger Penrose . En su libro “Sombras de la Mente” de 1994, y basándose en las hipótesis biológicas de Hameroff, nos habla del papel destacado de los microtúbulos de las neuronas. Los microtúbulos son unas estructuras con forma de tubo de 25 nanómetros de diámetro y 1 mm de longitud y son los responsables de su estructura rígida. Están formados por una proteína llamada tubulina que posee un doble estado en su estructura según la disposición de sus electrones. La distribución de moléculas de tubulina en dos estados distintos representaría información binaria comunicable. El citoesqueleto de cada neurona se comportaría como una computadora de alto rendimiento. 


Pero la sola capacidad de cálculo no explica, según Penrose, la conciencia porque ésta no es computable. Esto quiere decir que por muy veloz que se lleguen a realizar operaciones algorítmicas no es suficiente para que un sistema se vuelva consciente de sí mismo. Penrose defiende que el entrelazamiento cuántico entre las tubulinas produce estados macroscópicos de coherencia cuántica (es decir, el estado cuántico antes de interactuar con el entorno y perder la superposición). La conciencia surge del colapso del paquete de ondas presente en ellas.

Aquí os dejo una entrevista realizada a Hameroff en relación a esta hipótesis.





Referencias:
- Conciencia: nuevas perspectivas en torno a un viejo problema. V.M.Alcaraz Romero,E.Frixione
Somos fragmentos de la Naturaleza arrastrados por sus leyes. Martín López Corredoira